Tratamiento conservador del nervio dental
La endodoncia permite tratar el interior de un diente cuando la pulpa está inflamada o infectada. El objetivo es limpiar y sellar los conductos para aliviar las molestias, controlar la infección y conservar la pieza natural siempre que sea posible.
Valoramos síntomas, sensibilidad, estado del diente y pruebas radiográficas antes de indicar el tratamiento.
Priorizamos conservar la pieza natural cuando el diagnóstico y el pronóstico lo permiten.
Revisamos la evolución del diente y la restauración necesaria después de la endodoncia.
Tratamiento de conductos en Ávila
La pulpa dental contiene nervios y vasos sanguíneos. Puede inflamarse o infectarse por una caries profunda, una fractura, un traumatismo o tratamientos previos.
Cuando el daño no puede resolverse con una restauración convencional, la endodoncia permite tratar los conductos internos del diente y preparar la pieza para su posterior reconstrucción.
Señales y causas que conviene valorar
Los síntomas no siempre son iguales. Algunas lesiones producen dolor intenso y otras pueden avanzar con pocas molestias, por lo que el diagnóstico debe basarse en la exploración y las pruebas necesarias.
Una valoración puede estar indicada si aparece alguno de estos signos:
La presencia de estos síntomas no confirma por sí sola la necesidad de una endodoncia.
La pulpa dental puede verse afectada por diferentes motivos:
El tratamiento se indica después de valorar si el diente puede conservarse y cuál es su pronóstico.
Diagnóstico antes de tratar
La valoración puede incluir exploración clínica, pruebas de sensibilidad, percusión y radiografías. Estas pruebas ayudan a conocer el estado de la pulpa, los tejidos alrededor de la raíz y la estructura restante del diente.
También es importante valorar si existen fracturas, enfermedad periodontal u otros factores que puedan influir en el pronóstico.
Tratamiento paso a paso
Confirmamos el estado del diente mediante exploración y pruebas clínicas y radiográficas.
Aplicamos anestesia local y aislamos la pieza para trabajar en condiciones controladas.
Accedemos al interior del diente, eliminamos el tejido afectado y limpiamos los conductos.
Rellenamos y sellamos el sistema de conductos para reducir el riesgo de reinfección.
Restauramos el diente según la estructura restante y revisamos su evolución.
Después del tratamiento
Tras la endodoncia, el diente necesita una restauración adecuada para recuperar su forma y resistencia. Dependiendo de la pérdida de estructura, puede realizarse una reconstrucción directa, una incrustación o una corona.
Durante los primeros días puede existir sensibilidad al morder. Es importante seguir las indicaciones, mantener una buena higiene y acudir a las revisiones para comprobar la evolución.
Preguntas frecuentes
Solicita una valoración en nuestra clínica dental de Ávila. Estudiaremos el estado del diente y te explicaremos si la endodoncia es la opción adecuada para intentar conservarlo.